Publicaciones sobre la experiencia docente del CCH

EL CCH forjador de experiencias
Nuevos Cuadernos del Colegio Número 4


Fecha: 2014-10-30
Área: Talleres
Materia: TLRIID 1 - 4
Temática: El trabajo colegiado
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Autor(es)
Ernesto García Palacios

Palabras clave: movimientos políticos, participación, vida académica

El Colegio, para muchos de nosotros, no sólo ha representado una experiencia docente, sino también política y de gestión directiva. Desde su origen, el plantel Oriente destacó por una gran movilidad política y capacidad crítica frente a lo establecido por la autoridad. Así comienzan a organizarse movimientos políticos por diversas razones, pero, sobre todo, porque queríamos cambiar la sociedad y el mundo. De ahí que, desde un inicio, surge la búsqueda del poder empezando por cuestionar la forma como habían sido designados los coordinadores de área. No impugnábamos a las personas, sino identificábamos a las academias como la forma de organización natural de los profesores, como el espacio mínimo en que nos respaldamos para emprender nuestras labores y por ello lo reclamábamos para nosotros. Era el lugar que necesitábamos para conformar y planear nuestras tareas académicas y por esto exigíamos contar con representantes propios.

Los coordinadores de las academias, que sustituyeron a los Jefes de Área designados por las autoridades, se convirtieron en nuestros verdaderos representantes y, por ello, cuando se citaba a una asamblea, acudíamos la mayoría de los profesores y, en jornadas incansables, discutíamos todo tipo de asuntos: académicos, laborales, políticos, escolares, etcétera.

En abril de 1972, se designó como primer Director del Plantel Oriente al Licenciado Héctor Hernández Schauer quien, a escasos diez meses de su gestión renunció para ocupar un cargo en el Departamento del DF.[1]

Esto provocó que inmediatamente se citara a una asamblea general en la que se acuerda visitar al coordinador, ingeniero Alfonso Bernal Sahagún, para plantearle que no deberían ser nombradas las autoridades, mientras que la asamblea no estableciera cómo designarlas y definiera las nuevas formas de gobierno. Sin embargo, se designa al secretario general del plantel, ingeniero Jorge Sierra Caravantes, como nuevo Director.

Dicho nombramiento provocó una fuerte movilización e inauguró una nueva forma de participación: la consulta directa en los salones y academias, a través de votación secreta y directa. Así, el 9 de febrero de 1973, se efectuaron votaciones donde se decidió:

1.      El rechazo definitivo a la designación del nuevo Director.

2.      La aceptación de una forma distinta de gobierno y la creación de un Consejo Interno para tal fin.

3.      La negativa rotunda a la realización de festivales de rock en las instalaciones del plantel.

La decisión adoptada era trascendente y originó una participación amplia que buscó impulsar el proyecto de un Consejo Interno.

En junio de 1973, se inicia un nuevo semestre: el tercero, para la primera generación y el primero para la nueva. Se desarrolla una intensa labor con los alumnos de nuevo ingreso, el Comité Coordinador de Brigadas se encarga de ello y, además, con los del tercer semestre, se aboca a la integración del Consejo Interno. Por su parte, la representación de los profesores (dos por academia) se integró en asambleas, mientras que los trabajadores (que también participaban en la estructura) nombraron a sus representantes en asambleas sindicales.

Todo estaba listo para empezar a funcionar, faltaba la decisión para ejecutar los acuerdos de la votación de febrero.

Por lo expuesto anteriormente, en agosto de 1973, renunció la administración y solamente el Secretario Auxiliar de Servicios Escolares, Jorge Flores Rivera, se quedó para atender asuntos de carácter administrativo. A propuesta de los maestros organizados en asamblea general, los coordinadores de área son electos democráticamente y los problemas de seguridad, de inscripciones y asignaciones de grupos son atendidos por la Comisión de Horarios e Inscripciones del Plantel Oriente (CHIPO), la cual tuvo también la facultad de firmar un acuerdo para establecer una Dirección de consenso.

Durante este tiempo, el plantel vivió circunstancias adversas y no obstante esta situación de crisis, la vida académica continuó, así surgieron varios programas y se publicaron las antologías de las cuales el ejemplo más representativo es el libro De Espartaco al Che y de Nerón a Nixon, elaborado por profesores del área de Historia; de igual forma se realizó el Primer Simposium de Biología.

Cabe recordar que en febrero de 1973 renuncia a la Coordinación del Colegio el ingeniero Alfonso Bernal Sahagún y lo sucede el también ingeniero Manuel Pérez Rocha, quien estaría en el cargo sólo unos meses, y a quien sustituyó el maestro Henrique González Casanova, nombrado por el Rector Guillermo Soberón, como Ayudante del Secretario General de la UNAM para los asuntos del CCH.

En este contexto, en julio de 1974, el Consejo Interno llevó a cabo un proceso de auscultación, en el cual participaron diversos universitarios que no pertenecían al plantel Oriente y la terna quedó conformada por: Manuel de Jesús Oliva Mandujano, de la Facultad de Derecho; Solón Sabre Morel, de la Facultad de Economía, y Francisco Javier Cepeda Flores, de la Facultad de Ciencias. Resultó electo este último.

Con la designación del maestro Javier Cepeda Flores se inició la división de las fuerzas internas de la escuela. Por un lado, el profesor Javier Centeno Ávila encabezó un sector que demandaba continuar con la movilización hasta conseguir el control total del plantel y que las decisiones continuaran emanando del Consejo Interno.

Por otro lado, profesores del área de Historia se pronunciaron contra la permanencia del Consejo Interno y por llegar a acuerdos con el Director. La polarización, así como los compromisos internos llevaron al Director a cometer errores que obligaron al Dr. Fernando Pérez Correa a pedirle la renuncia en términos muy severos.[2]

El mismo día de la dimisión, el 11 de diciembre de 1974, fue sustituido por el profesor Israel Galán Baños, quien no pudo tomar posesión ante el rechazo de la comunidad.

El haber sido testigo o actor de estos acontecimientos me marcó y me llevó años después a participar activamente en el desarrollo de las actividades políticas del plantel ocupando diversas secretarías y, en forma honrosa, ser designado director de 1991 al 2000, siempre con el ánimo de apoyar e impulsar proyectos académicos que beneficiaran a la institución.Ì



[1] “Reportaje de dos nuevos planteles” en Gaceta UNAM. No. 21, abril 17, 1972. Pág. 2

[2] Véase el Oficio del Coordinador del CCH, Dr. Fernando Pérez Correa, informando al M. en C. Francisco J. Cepeda Flores de su cese como Director del Plantel Oriente en: Gaceta CCH. No. 21. Diciembre 12, 1974. P. 6-7.