Publicaciones sobre la experiencia docente del CCH

Algunas reflexiones sobre la vigencia del Modelo Educativo del CCH desde el Área de Matemáticas
Vigencia del Modelo Educativo del CCH Fascículo 2 / Versión corta


Fecha: 2021-01-04
Área: Matemáticas
Materia: Matemáticas 1 - 4
Temática: Concreción del Modelo Educativo
Descarga: Descargar Pdf
Autor(es)
Blanca Cecilia Cruz Salcedo
Adriana Alarcón de la Rosa
Petra Valles Rodríguez
Fabiola Medina Cabrera
Carlos Federico Navarro Torres

Palabras clave: Modelo educativo, vigencia del modelo educativo, modalidades educativas, estrategias didácticas en Matemáticas

Desde los orígenes del Colegio de Ciencias y Humanidades ha intentado ser innovador en su enseñanza de Educación Media Superior, y en la medida de lo posible, todas las propuestas de cambio que se han realizado han sido contemplando la permanencia de esta característica que distingue al CCH de cualquier otra Institución que ofrece este nivel educativo.

Se considera indispensable realizar una evaluación al Plan de Estudios actualizado, ya que al observar las características sociales y culturales de la población actual que se tiene en el Colegio de Ciencias y Humanidades, son muy diferentes a las que se tenían hace 24 años, cuando se realizó la última actualización.

Respecto a la actualización de los Programas de Estudio de Matemáticas, existen algunos aspectos que podrían mejorarse para que la propuesta educativa del Colegio siga siendo innovadora. Estos son los referentes a la evaluación, nivel cognitivo en los aprendizajes, estrategias sugeridas y formas de trabajo en el salón de clases, mismos que se puntualizan en el extenso. Una deficiencia que ha estado presente y sigue sin abordarse en las actualizaciones de los Programas de Estudio, es la interdisciplinariedad, la cual requiere una inmediata atención.

Por otra parte, un aspecto importante que se debe retomar es la colegialidad, cuyo principal objetivo es contribuir al mejoramiento de la docencia y la formación de profesores quienes “compartirán sus experiencias, recibirán retroalimentación de sus pares y reconocerán el Modelo Educativo del CCH y su aplicación en la práctica (ENCCH, 2020, pág. 3)”. Si bien es tangible en los grupos de trabajo institucionales, algunos cursos, talleres o diplomados, esta actitud debe estar en concordancia con el Modelo Educativo y dar lugar a una colegialidad que se refleje verdaderamente en las aulas.

Algunos puntos que apoyan la revitalización de la colegialidad son:

a)       Socializar y concientizar sobre las ventajas de la colegialidad. Lo anterior es expresado por Little, citado en Rodríguez y Barraza (2015), “la razón para proponer el estudio y la práctica de la colegialidad es que, presumiblemente, algo se gana cuando los profesores trabajan juntos y algo se pierde cuando no lo hacen (pág. 18)”.

b)      Con respecto a los grupos de trabajo institucionales, es necesario que los profesores destinen tiempo suficiente y de calidad para poder compartir, reflexionar, retroalimentar y desarrollar un proyecto. Posteriormente implementar mecanismos para dar seguimiento, evaluar, recuperar y difundir los productos.

c)       Sobre la formación de profesores (referente a cursos y diplomados), se requiere fomentar en los profesores que apuesten por la calidad de estos y no por la cantidad, para ello quizá deban dejar de ser el principal criterio para la posición de un profesor en el escalafón. Estos requieren de tiempo para una mejor asimilación.

La presencia de la colegialidad debe y puede influir en el proceso de Enseñanza-Aprendizaje. “Desde las primeras decisiones que se emprenden, desde la conformación de los equipos de trabajo, de los proyectos con los que se interrelacionan, hasta la interacción dentro del aula” (Martínez, 2015, pág. 21).

Asimismo, para la UNAM y el CCH resulta elemental el reconocimiento, la formación y la actualización de los docentes dentro de la propuesta educativa del Colegio, ya que sus conocimientos y destrezas son fundamentales para el buen funcionamiento de los programas, y debe considerar las transformaciones sociales, la relación activa entre la institución, los alumnos, los profesores y los aprendizajes que se atienden en un determinado contexto, buscando favorecer la calidad de la enseñanza. Por ello, este proceso debe ser continuo y cubrir las diversas necesidades de docentes y alumnos a partir de la integración de sus distintos enfoques.

 

La formación integral de los profesores del Área de Matemáticas, su actualización y profesionalización deben considerar aspectos disciplinarios, pedagógicos, psicológicos, didácticos, tecnológicos, de inclusión, equidad educativa y cultura general, para que se fortalezca el compromiso de los docentes y sea un elemento que contribuya a la formación integral de los alumnos, y que sirva para alcanzar los principios que nos definen como institución dentro del salón de clases. La formación del docente ceceachero debe entonces cubrir diversos aspectos para el ejercicio de las labores académicas, la producción de materiales didácticos, el ejercicio de la tutoría, la participación en grupos de trabajo que fomenten la colegialidad, la interdisciplina y la asesoría académica, por mencionar algunos.

En respuesta a esto han surgido programas como la Maestría en Docencia en Educación Media Superior (MADEMS), el programa de especialización en matemáticas de la Facultad de Ciencias, así como una gran variedad de diplomados, cursos y talleres que promueven la formación, actualización y reflexión sobre el quehacer docente. Entre esta vasta oferta de recursos, cada profesor debe buscar la conformación de su propia trayectoria de formación, que parta de la apropiación del Modelo Educativo del CCH, el Plan y los Programas de Estudio, y atienda sus necesidades de acuerdo con las experiencias individuales.

Otro aspecto que no se puede ignorar es el uso de las TIC, debido a que en la actualidad su manejo debe ser considerado parte de la cultura básica, y así se visualiza en el Plan de Estudios y los Programas de Estudio de Matemáticas. Estos documentos proponen que el alumno se apropie del manejo de medios computacionales, fomentando tanto los lenguajes utilizados para la producción y la transmisión de la información y conocimiento, como la forma de entenderlos, aplicarlos y hacer uso adecuado y responsable de la información.

 

Actualmente en el Área de Matemáticas un número importante de profesores se ha preparado en el uso de algunas herramientas tecnológicas y plataformas virtuales y las ha incorporado a su práctica docente, sin embargo, falta mucho por trabajar en este ámbito y la contingencia sanitaria que estamos viviendo ha acentuado la necesidad de incorporar las TIC a nuestras aulas de manera acelerada. Esta necesidad conlleva varios retos: contar con los dispositivos electrónicos y espacios adecuados; apropiación de conocimiento de plataformas y herramientas tecnológicas para diseñar espacios de enseñanza-aprendizaje acordes al Modelo del Colegio; fortalecimiento de la parte afectiva, (desarrollar la confianza en el manejo de herramientas tecnológicas), crear espacios que promuevan los materiales de calidad diseñados por los mismos profesores, etc. Lo anterior requiere tiempo y esfuerzo adicional del profesorado, sin embargo, el uso de las TIC contribuye a la actualización y mejora de la práctica docente.

La puesta en marcha del Modelo Educativo del CCH en el Área de Matemáticas, no busca formar alumnos que entiendan las ciencias matemáticas en todas sus dimensiones, sino sentar las bases y habilidades necesarias para que los alumnos puedan continuar con el desarrollo de esta ciencia bajo las directrices establecidas en el Plan de Estudios, y que comprendan que las matemáticas forman parte de la construcción de otras ciencias, tanto experimentales como sociales.

Por lo anterior, para entender qué y para qué se debe enseñar matemáticas en el CCH se deben entender el Plan de Estudios, la Orientación y Sentido del Área y el Programa de Estudios de la asignatura respectiva. El cómo enseñar matemáticas es atendido desde la formación docente y el trabajo colegiado con las diferencias intrínsecas de la trayectoria de formación de cada profesor, por lo que para llegar a la concreción del Modelo Educativo es necesario un acompañamiento entre profesores del área que permita la discusión de los elementos necesarios.

Las prácticas y experiencias académicas en el aula que alcanzan los distintos niveles de concreción del Modelo, deben ser objeto de una constante socialización, seguimiento, análisis y evaluación que permitan su mejora, faciliten la práctica docente cotidiana y garanticen el logro de los propósitos de cada asignatura del área y en consecuencia mantengan al Modelo Educativo a la vanguardia, sin importar los cambios que sufra el entorno del Colegio.