Publicaciones sobre la experiencia docente del CCH

Educación durante la pandemia: retos y estrategias
Memorias del Coloquio "El Modelo Educativo del Colegio ante los nuevos desafíos" .


Fecha: 2021-01-04
Área: General
Materia: General
Temática: Práctica docente cotidiana
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Autor(es)
Melchor Sánchez Mendiola

Palabras clave: No contiene palabras clave

La crisis ocasionada por COVID-19 ha afectado profundamente la educación en todos sus niveles a escala global, creando un verdadero tsunami en universidades, sistemas de salud y en todos los elementos de la sociedad. Organismos internacionales enfocados a políticas educativas, han propuesto una serie de recomendaciones para las universidades: debemos anticipar una suspensión de larga duración, centrar los esfuerzos en asegurar la continuidad formativa y la equidad, cambiar el énfasis de la evaluación hacia una evaluación más formativa para el aprendizaje, generar mecanismos de apoyo a estudiantes que se encuentren en situaciones de desventaja, documentar los cambios introducidos como respuesta al proceso y sus impactos, aprender de los errores y promover la digitalización y educación mixta, así como reflexionar profundamente sobre nuestros modelos educativos y la necesidad de modificarlos (1). En este documento de IESALC, UNESCO, los autores comentan: “…la pregunta del millón es si, en el supuesto de la continuidad de las actividades de enseñanza, los estudiantes conseguirán lograr los objetivos de aprendizaje diseñados para el curso” (1), frase que debe motivarnos a identificar e implementar mecanismos innovadores de enseñanza, aprendizaje y evaluación en nuestros estudiantes. Es menester reconocer que antes de la pandemia, la situación educativa en los sistemas educativos nacionales y del resto del mundo adolecían de varias deficiencias que siguen sin resolverse, como la brecha digital, que incluso se ha incrementado en estos complicados tiempos.

La pandemia nos obligó a migrar de forma abrupta a una educación remota a distancia, proceso que puso en jaque las actividades educativas de todo mundo, al cerrar las universidades por el confinamiento y transformar la docencia habitual cara-a-cara a la que estábamos acostumbrados la mayoría de profesores y estudiantes. Este cambio repentino para usar la educación a distancia constituyó un reto inédito para todos los integrantes del sistema educativo, y complicó los de por sí amplios retos administrativos y logísticos de las universidades, ya que además de migrar a otra modalidad, tuvimos que hacer malabares de enseñanza y evaluación para tratar de cumplir en tiempo y forma con los planes y programas de estudio de los cursos y asignaturas.

Debemos tener claridad sobre el hecho de que la educación que hemos vivido desde marzo de 2020 no es “educación en línea” formal en toda la extensión de la palabra, sino algo distinto que se ha denominado “educación remota de emergencia” (ERE) (2). A diferencia de las experiencias educativas planeadas desde su inicio para ser en línea, ERE es un cambio temporal a una modalidad instruccional alterna, debido a una crisis, en este caso la pandemia. La ERE implica el uso de estrategias totalmente a distancia, para actividades que estaban diseñadas para enseñarse como cursos cara-a-cara o híbridos, y que regresarían a su formato original cuando cesara la crisis. La importancia de separar la educación en línea formal de la ERE radica en que debemos tener claro que nuestra respuesta a la emergencia educativa tuvo un componente sustancial de improvisación y de uso subóptimo de la tecnología, a diferencia de la educación en línea de calidad, que requiere actividades en línea bien planeadas, pedagógicamente sólidas, utilizando espacios virtuales de aprendizaje diseñados por profesionales, y apoyada con una apropiada formación docente en el uso las tecnologías.

Si bien se respondió de manera eficiente a la urgencia educativa a través de un enorme esfuerzo de docentes, alumnos e instituciones, lo que recibieron los estudiantes dista de ser lo ideal. Se generaron vacíos todavía no determinados en el aprendizaje de habilidades psicomotrices y prácticas de campo, que en algún momento deben ser diagnosticados y atendidos. Ello implica que en el futuro cercano incorporemos adecuadamente las diversas modalidades y modelos de educación en línea, cara-a-cara y mixta/híbrida, acompañadas de formación docente y desarrollo curricular con buenas prácticas educativas. Debemos repensar nuestros planes y programas de estudio, los métodos de enseñanza y evaluación del y para el aprendizaje, y colaborar con docentes de diversas instituciones para desarrollar estrategias que respondan al complejo reto que enfrentamos (3).

Es sorprendente lo rápido que los docentes y estudiantes nos mudamos a experiencias educativas en línea, las escuelas y facultades que tienen centros de simulación incrementaron notablemente sus actividades, y se ha hecho visible la importancia de la simulación virtual y el desarrollo de modelos de realidad extendida. Un efecto colateral no deseado de vivir una educación remota de emergencia ha sido que algunos docentes desarrollaron “Covido-pedago-fobia”, un rechazo a esta modalidad ya que, al ser su primera experiencia con educación a distancia en este contexto complejo y desagradable, es natural que no les guste y no deseen continuar a largo plazo en esta situación (4). Los profesionales de la educación en las universidades, haciendo equipo con personal experto en educación en línea y uso de las tecnologías de información y comunicación, deben colaborar en cursos y talleres de formación docente para capacitar a los profesores. Nuestras actividades educativas deben usar lo mejor de los dos mundos, el físico cara-a-cara y el digital a distancia. Es necesario acostumbrarnos a vivir de forma más efectiva con la tecnología, no solo en la vida diaria, también en las actividades docentes, y aprender de nuestros errores a lo largo del proceso. La educación en línea estaba en cierto sentido “guardada”, con una percepción social de que su calidad es inferior y de “segunda clase”, pero ahora está en la primera fila y en el centro del escenario educativo, por lo que debemos mejorarla y promoverla. Es necesario hacer un esfuerzo por utilizar la mejor evidencia educativa publicada sobre las modalidades y modelos educativos pertinentes, generar conocimiento original propio en nuestros contextos, y progresar en el desarrollo de recursos y actividades que generen entusiasmo en docentes y estudiantes.

Varias actividades que creíamos imposibles, tanto laborales como educativas, parece ser que en parte eran barreras más bien de percepción. En el último año hemos tenido gran cantidad de sesiones educativas a distancia con alumnos y colegas, participado en una interminable lista de juntas, seminarios web y otras actividades, en las que antes utilizábamos tiempo en desplazarnos, buscar estacionamiento, así como otros elementos logísticos nada sencillos, y ahora estamos acostumbrados a transitar con fluidez entre los espacios virtuales sin movernos de nuestra casa u oficina, asistiendo a eventos internacionales y discusiones con colegas de otras partes del país y del mundo.

Por otra parte, la pandemia ha incrementado las dificultades para los estudiantes más vulnerables, por lo que se han recomendado estrategias que incluyen el uso de tecnologías, redes sociales y planes de emergencia que aminoren sus impactos negativos. Es fundamental además trabajar en servicios de atención psicológica. Al iniciar la pandemia, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) respondió en los ámbitos de su competencia. La institución participó en las áreas científica, médica y de la salud, educativa, social y técnica. La generación y aportación de conocimientos de personal universitario ayudaron a comprender diversos aspectos de la pandemia y proporcionar información confiable para la toma de decisiones a la sociedad y a las instancias gubernamentales. La UNAM opera centros de atención, observatorios, páginas web con información para el público, actividades académicas relacionadas a la pandemia; asimismo su comunidad de estudiantes, docentes y trabajadores colabora en múltiples iniciativas de diversos tipos (5).

Entre las acciones de la UNAM relacionadas con la docencia, está la creación de la Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia (CUAIEED), como elemento importante de la respuesta institucional para atender el reto educativo de la pandemia (6). Esta nueva dependencia se creó integrando a la Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia (CUAED), con la Coordinación de Desarrollo Educativo e Innovación Curricular (CODEIC), fortaleciendo de forma sinérgica las acciones de ambas, para los temas de formación docente, educación a distancia y abierta, evaluación educativa, innovación educativa y desarrollo curricular (6). En la Universidad se integró el Campus Virtual de la UNAM, con una gran cantidad de recursos digitales para los docentes y más de 25,000 aulas virtuales registradas, así como los Centros PC PUMA para el préstamo de equipo de cómputo a alumnos y profesores, la oferta de becas de conectividad UNAM para gastos de internet y datos, y la adquisición de tabletas para préstamo a alumnos de escasos recursos. Se crearon documentos de recomendaciones para la docencia a distancia y la evaluación del y para el aprendizaje en el contexto de la pandemia, que han sido utilizados por gran cantidad de docentes dentro y fuera de la UNAM (7,8).

El profesorado tuvo un papel central en la respuesta institucional, creando métodos útiles e innovadores, desarrollando habilidades para la educación remota, con el apoyo de las autoridades de escuelas y facultades, así como de las dependencias centrales. Aproximadamente 12,000 docentes universitarios se registraron en actividades de formación docente en los primeros meses, para mejorar sus destrezas en educación a distancia. Diversas encuestas realizadas por la CUAIEED han arrojado información interesante y pertinente, para uso de la comunidad académica y las autoridades institucionales, abordando los retos a los que se enfrentan los docentes para enseñar y evaluar en el contexto actual. Se invita al lector a consultar estas referencias y reflexionar sobre sus implicaciones presentes y futuras (9-12).

Los efectos de la pandemia a futuro son todavía difíciles de predecir, pero es indudable que la educación universitaria tendrá cambios profundos en varios sentidos, y que la educación en línea llegó para quedarse e integrarse con la educación tradicional presencial. Uno de los retos más interesantes para los docentes es la aplicación de la información académica publicada en la literatura educativa en nuestra práctica cotidiana, por lo que la llamada “investigación educativa traslacional” deberá adquirir mayor relevancia, para tender esos tan necesarios puentes entre la generación del conocimiento original y la práctica docente (13). La enorme cantidad de trabajos de investigación y descripción de experiencias educativas merece toda nuestra atención, para continuar en la fascinante aventura de la docencia.

Referencias

1)     IESALC, UNESCO. COVID-19 y educación superior:
de los efectos inmediatos al día después. 2020.
http://www.iesalc.unesco.org/wp-content/uploads/2020/04/COVID-19-060420-ES-2.pdf 

2)     Hodges C, Moore S, Lockee B, Trust T, Bond A. The Difference Between Emergency Remote Teaching and Online Learning. EDUCASE Review. 2020.

https://er.educause.edu/articles/2020/3/the-difference-between-emergency-remote-teaching-and-online-learning

 

3)     Escudero Nahón, A. (2020). Intermodalidad Educativa: propuesta de desarrollo conceptual con una revisión sistemática y una cartografía conceptual. Revista Electrónica Desafíos Educativos (REDECI). Año 3, No. 6, pp. 19-28. Disponible en:

https://www.researchgate.net/publication/336888972_Intermodalidad_educativa_propuesta_de_desarrollo_conceptual_con_una_revision_sistematica_y_una_cartografia_conceptual

 

4)     Eachempati P, Ramnarayan K. Covido-pedago-phobia. Med Educ 2020;54(8):678-680. doi:10.1111/medu.14257

5)     UNAM (2020). La UNAM no se detiene. Acciones en torno a la pandemia de COVID19.

https://unamglobal.unam.mx/la-unam-no-se-detiene-primeras-91-acciones-contundentes-contra-la-pandemia/

 

6)     Gaceta UNAM (2020). Acuerdo por el que se crea la Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia. UNAM. https://www.gaceta.unam.mx/wp-content/uploads/2020/06/200611-Acuerdo-crea cion-CUAIEED.pdf 

7)     CODEIC, CUAED, DGTIC. (2020). Recomendaciones para la Transición a la Docencia no Presencial. México: UNAM. https://cuaieed.unam.mx/descargas/investigacion/Recomendaciones_para_la_transicion_a_la_docencia_no_presencial.pdf

8)     CODEIC, CUAED, DGTIC. (2020). Evaluación del y para el Aprendizaje a Distancia: Recomendaciones para Docentes de Educación Media Superior y Superior. México: UNAM. https://cuaieed.unam.mx/descargas/investigacion/Recomendaciones_Evaluacion_Educativa_a_distancia.pdf

9)     Sánchez Mendiola M.; Martínez Hernández AM.; Torres Carrasco R.; De Agüero Servín M.; Hernández Romo A.K.; Benavides Lara M.; Jaimes Vergara C.; Rendón Cazales, V. (2020). “Retos educativos durante la pandemia de COVID-19: una encuesta a profesores de la UNAM”. Revista Digital Universitaria, RDU, Vol. 21, núm. 3 mayo-junio. doi:http://doi.org/10.22201/codeic.16076079e.2020.v21n3.a12

10)  CODEIC, UNAM (2020). Informe “Retos de la Educación a Distancia en la contingencia COVID-19. Cuestionario a Docentes de la UNAM”. https://cuaieed.unam.mx/descargas/investigacion/Informe_encuesta_CODEIC_30-III-2020_.pdf

11)  CUAIEED, UNAM (2020). Transición de los profesores de la UNAM a la educación remota de emergencia durante la pandemia. Informe Ejecutivo. https://cuaieed.unam.mx/descargas/Informe_Ejecutivo_Encuesta_Docentes_UNAM_CUAIEED.pdf  

12)  CUAIEED, UNAM (2020). Transición de los profesores de la UNAM a la educación remota de emergencia durante la pandemia. Informe en extenso. https://cuaieed.unam.mx/descargas/Informe_Encuesta_Docentes_UNAM_Extenso.pdf

13)  Hernández Carrillo, Flora Beatriz y Sánchez Mendiola, Melchor (2018). “Investigación traslacional en educación: un puente entre teoría y práctica educativa”. Revista Digital Universitaria (RDU). Vol. 19, núm. 4 julio-agosto. https://www.revista.unam.mx/2018v19n4/puente-entre-teoria-y-pactica-educativa/

Dr. Melchor Sánchez Mendiola

·       Médico Pediatra por la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea.

·       Fellow en Investigación Clínica, Instituto Tecnológico de Massachusetts, Cambridge, EUA.

·       Maestro en Educación en Profesiones de la Salud, Universidad de Illinois en Chicago, EUA.

·       Doctor en Ciencias, Educación en Ciencias de la Salud, por la UNAM.

·       Profesor de Carrera Titular “C” de Tiempo Completo Definitivo, División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina, UNAM.

·       Editor de la revista “Investigación en Educación Médica” de la UNAM, Editor Asociado de Advances in Health Sciences Education (Springer).

·       Miembro de la Academia Nacional de Medicina, Academia Americana de Pediatría, Consejo Mexicano de Investigación Educativa, National Board of Medical Examiners, entre otras.